Así sería una Apple que cediera a la modularidad total y minimizase (al máximo) los residuos

Así sería una Apple que cediera a la modularidad total y minimizase (al máximo) los residuos
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Apple está haciendo esfuerzos para poder respetar el medio ambiente y tiene como objetivo ser completamente neutral (incluyendo a sus proveedores) en 2030. Son metas ambiciosas, pero si hay que ser honestos se pueden hacer muchas otras cosas para ser respetuosos al máximo con el planeta y minimizar los residuos. Sí, hablo de la modularidad total y no, no me refiero a que volvamos todos al clásico ordenador en forma de torre.

Un modelo de negocio perfecto para el planeta, pero no para las empresas

Miremos por ejemplo al Framework Laptop, un portátil que apareció en 2021 con todos sus componentes (incluso la placa base) completamente reemplazables. De hecho, hace pocos meses lanzaron una "actualización" para colocar los chips Intel Core de 12ª generación en él. Así no tienes que comprar un portátil entero si necesitas más rendimiento.

No diré que el sistema de reciclaje y re-utilización de materiales no sea respetable, lo es. Pero este tipo de modularidad, esta estrategia de "compra un ordenador y ve ampliándolo comprando sólo los componentes" es la que minimiza más los residuos que genera la tecnología. En consumo de energía, es el método ganador.

Una Apple así seguiría vendiendo los MacBook Air, los MacBook Pro o los iMac. Pero además también vendería todos y cada uno de los "módulos" para poder ir actualizando esos ordenadores. Imagina que te compras un MacBook Air M1 y quieres más RAM: te compras el módulo y sin problemas. ¿Que ahora se ha presentado el M2? Pues te compras el módulo con ese nuevo chip y lo cambias. Incluso puedes guardarte el módulo original con el chip M1 por si las moscas.

El sacrificio de pasar a una modularidad total estaría en el diseño: los MacBook ya no serían de una pieza de aluminio

Si diseñas los ordenadores preparados para conectarse a todos estos módulos hay un sacrificio: el diseño no podría ser tan perfecto como el que estamos acostumbrados a ver. La parte inferior de los MacBook no sería de una sola pieza: sería el resultado de un puzzle de varias piezas. A la parte trasera del iMac le pasaría lo mismo, y seguramente no tendríamos ese diseño tan delgado.

Pero por otro lado, el aprovechamiento de cada módulo de esos Mac no podría ser mayor. Apple no tendría que fabricar tantos ordenadores, lo que representa un ahorro de materiales y logística. Al consumidor le supondría un ahorro de dinero, porque actualizar un ordenador no implicaría reemplazarlo. Y el mercado de segunda mano de esos módulos estaría muy, muy activo. Vamos, que sería una de esas cosas de las que Apple podría presumir en sus keynotes.

¿Veremos algún día algo así en Apple? Me extrañaría. Como mucho podría imaginarlo si las administraciones lo imponen por ley en un futuro donde el reaprovechamiento sea mucho más importante, al estilo de la obligatoriedad de usar USB-C en Europa que veremos trasladado al iPhone en dos años.

Y esto ya no es sólo cosa de Apple si no de todas las tecnológicas: toda empresa quiere maximizar ingresos y la mejor forma de hacerlo es motivar a los usuarios a reemplazar sus terminales. Al menos Apple va camino de no contaminar en su modelo de negocio, y eso ya aporta un valor.

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