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En el gráfico que encontraréis a continuación podéis apreciar de un modo inmediato las increíbles diferencias de precio que tiene un MacBook Pro alrededor del mundo. Por supuesto, estas diferencias son aplicables a todos los productos de Apple (y muchas otras compañías) y se ven en gran medida afectados por los impuestos locales de cada país.

Siendo el precio en los EE.UU. tomado como base encontramos que por el mismo dinero con el que adquiriríamos un MacBook Pro de 15” a 2.53 GHz en el país de las barras y las estrellas, apenas si tendríamos para un modelo de 13” a 2.26 GHz en Sudafrica, donde Apple no cuenta con presencia oficial y sus productos son importados por Core Group. Sorprendentemente, en Brasil, un país en el que Apple si opera de forma oficial, el precio del mismo equipo asciende hasta el doble, por lo que con el mismo dinero podríamos comprar dos MacBook Pro de 17” a 2.8 GHz en los EE.UU.; eso sí que es una oferta de dos por el precio de uno… ¡solo que a la inversa!

Pero esto no es exclusivo de Brasil sino que es un problema extendido a toda sudamerica llegándose a absurdos en los que un equipo puede costar hasta tres o cuatro veces su valor real. ¿La buena noticia? Precisamente a causa de los impuestos, o de la ausencia de ellos, la mayoría de equipos de Apple son más baratos en Honk Kong que en los EE.UU. así que si os vais de viaje o tenéis algún amigo por aquellos lares, sabed que os podéis ahorrar un dinero.

Casualmente, esta misma mañana hablaba con un amigo que acaba de llegar de pasar las navidades en Brasil (¡un saludo Luis!) y había aprovechado para llevarle a la hermana de su novia un Mac mini (si, va a ser verdad que se están vendiendo como rosquillas) acerca de la diferencia de precio y de lo que se ha ahorrado al comprarlo en España. Parece que por una vez, los españoles no somos los peor parados así que la próxima vez que hablemos de la paridad euro-dolar y todas esas cosas que tanto nos molestan, pensad en que al otro lado del océano tiene motivos reales para estar muy pero que muy enfadados.

En cualquier caso, tanto brasileños como españoles (entre otros muchos y unos con más facilidades que otros) tenemos algo en común. Llegado el caso, se puede dar la paradójica situación de que nos salga más rentable planificar las cosas con tiempo, comprar un billete de avión de alguna compañía de bajo coste y plantarnos en el país vecino para comprar el equipo, tomarnos un café, visitar algún monumento, y volvernos a casa aún con dinero de sobra para hacernos con algún accesorio.

Lástima que no podamos llevar un iMac de 27” como equipaje de mano.

Vía | Gizmodo
Imagen | cmyplay

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