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Scott Forstall Fight Club

Mientras el juicio tecnológico más acalorado del año prosigue en la corte federal de San José, California, los testigos continúan desfilando frente a los abogados de Apple y Samsung descubriendo más y más detalles sobre el proceso de creación del iPhone. En esta ocasión le ha llegado el turno a Scott Forstall, vicepresidente del sistema operativo iOS de Apple, quien ha revelado las vicisitudes a las que se enfrentó en 2004 mientras trataba de reunir a un equipo de desarrollo para crear el iPhone, también conocido en aquel momento como Project Purple.

Steve Jobs le encargó a Forstall desarrollar todo el software del teléfono, pero para ello no podía contratar a nadie nuevo fuera de la compañía, lo que le complicaba las cosas puesto que Apple nunca había fabricado un teléfono. Rizando el rizo, Forstall tampoco podía decirle a ninguno de los miembros que iba reclutando de lo que trataría el proyecto o ni tan siquiera ante quién responderían. “Estamos comenzando otro proyecto. Es tan secreto que no puedo decirte de lo que va”, les decía, “Lo único que puedo contarte es que probablemente vas a tener que renunciar a las noches y los fines de semana durante un par de años.”

Pese a ofrecer un panorama tan poco halagüeño, Forstall logró reunir a un equipo increíblemente talentoso que ocupó uno de los edificios del campus de Apple en Cupertino. Al principio tan solo ocupaban una planta, dotada con lectores de tarjetas y cámaras de seguridad en la que para acceder a determinados puntos los miembros del equipo tenían que mostrar sus tarjetas cinco o seis veces. El nombre clave del proyecto era Purple (púrpura) así que el edificio empezó a conocerse como el dormitorio púrpura e incluso colgaron fuera el póster de la película El Club de la Lucha (David Fincher, 1999) como una referencia a sus reglas.

La primera regla del Proyecto Púrpura es nadie habla sobre el Proyecto Púrpura. La gente pasaba allí todo el tiempo. Olía como a pizza.”

Scott Forstall

Forstall conoció a Jobs por primera vez en 1992 cuando lo entrevistó para NeXT y más tarde le siguió cuando Apple adquirió la compañía en 1997, donde jugó un papel clave en la transición de la tecnología de NeXt a Mac OS X. Actualmente, Forstall tiene a diez personas en su equipo ejecutivo y a nada menos que 1000 dependiendo directamente de él y otras 1000 más trabajando junto a estas. En total, eso son alrededor de 2000 personas trabajando cada día en el desarrollo de iOS.

“En 2004 recuerdo estar sentado con Steve hablando de lo mucho que odiábamos nuestros teléfonos. Nos preguntábamos si podríamos utilizar la tecnología táctil que estábamos desarrollando en un teléfono. Algo que cupiese en un bolsillo.”
“No lo olvidaré nunca. Tomamos el tablet y creamos una pequeña lista con scroll. En el tablet estábamos haciendo los gestos de pellizco y zoom así que creamos una pequeña lista de contactos por la que desplazarnos y sobre la que podías pulsar para llamar. Nos dimos cuenta de que una pantalla táctil que tuviese el tamaño para caber en el bolsillo sería perfecta para el teléfono así que en 2004 pasamos de desarrollar un tablet a trabajar en el iPhone”

Al final de su intervención en el juicio, cuando el abogado de Samsung le preguntó si le había pedido a alguien de Apple que copiase los diseños de Samsung cuando trabajaba en el iPhone, Forstall contestó:

“Nunca he mandado a nadie a ir y copiar algo de Samsung. Queríamos crear algo genial. No había razón alguna para mirar nada de lo que habían hecho.”

Ouch. Con frases como esta, más que dos películas biográficas sobre Steve Jobs estaría bien que hiciesen al menos una sobre este juicio.

Vía | AllThingsD y AppleInsider
En Applesfera | Apple estuvo a punto de cancelar el iPhone porque no era suficientemente bueno. Incluso Steve Jobs tuvo dudas

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