
El País publica hoy en su sección de economía un artículo sobre el modo en que empresas como Apple aprovechan la legislación vigente en España y la Unión Europea para reducir al mínimo su tributo en concepto de impuesto de sociedades hasta el punto de que, pese a haber multiplicado por 14 sus ingresos en España, su declaración le ha terminado saliéndole a devolver.
En Europa las sociedades tributan en el lugar donde desarrollan su principal actividad para evitar una doble imposición, y en el caso de Apple, este lugar es Irlanda. La central europea de la compañía de la manzana se encuentra en Cork, donde el impuesto de sociedades es del 12,5% en lugar de nuestro 30%, operando en España a través de dos sociedades que funcionan como intermediarios: Apple Marketing Iberia y Apple Retail Spain.









