
Durante toda la historia reciente de Apple, pocos productos han sido tan esperados, anticipados y rumoreados como el posible bombazo que la compañía puede mostrar mañana. La vista del mundo de la informática estará mañana mirando hacia San Francisco, esperando ese casi seguro nuevo Tablet que la compañía espera desvelar oficialmente.
¿Porqué es un lanzamiento tan importante, sin tener en cuenta las expectativas? Simplemente, Steve Jobs. El CEO de Apple renegaba de los dispositivos portátiles, y durante años estuvo en contra del lanzamiento de un terminal similar a un teléfono móvil… hasta que su compañía tuviera algo completamente nuevo que ofrecer. Y ofrecieron algo tan diferente a la competencia, que ni siquiera los millones de usuarios pudieron predecir en los cientos de fakes que se hicieron años antes. Fue el nacimiento del iPhone, presentado hace tres años.
Ahora remontémonos a finales de los noventa. Jobs vuelve a una Apple prácticamente en la ruina y toma acciones radicales para garantizar su supervivencia. Pocos productos aguantaron el tsumami del cambio, y los que aguantaron, cambiaron de concepto para siempre. Sin embargo, uno de ellos, ni fue definitivamente enterrado ni alterado. Se dice que Jobs lo guardó en algún lugar de las instalaciones de Cupertino y predijo que algo así volvería al mercado cuando la tecnología le diese lo que necesitaba para crear un producto realmente revolucionario. Y así fue como, durante años, la tecnología y el concepto del Newton se han estado estudiando… hasta mañana.